Peninsula Golf Experience

Habitantes del Green: Entre Coatíes, Iguanas y Tucanes

Jugar golf en la Riviera Maya es también adentrarse en un ecosistema exuberante. La mayoría de los campos se han construido respetando áreas selváticas y corredores ecológicos, lo que permite la presencia de fauna local en plena libertad. Esta convivencia hace de cada ronda una experiencia impredecible y memorable.

Los coatíes, pequeños mamíferos con hocico alargado y cola anillada, suelen aparecer en grupos entre los hoyos, especialmente durante las primeras horas del día o al atardecer. Son curiosos, pero no agresivos, y es común verlos cruzando senderos o trepando árboles cercanos a las áreas de descanso.

Las iguanas verdes y rinoceronte (una especie más oscura y corpulenta) reposan entre las piedras del rough o toman el sol sobre rocas y caminos. Algunas pueden medir hasta un metro y medio, y aunque su aspecto imponente sorprende a los visitantes, son animales tranquilos y parte del entorno visual del golf local.

El cielo también tiene sus protagonistas. El tucán toco, con su pico multicolor, suele observar desde las ramas altas, mientras que aves como el motmot, el yucateco trogón o el pájaro carpintero cheje acompañan el recorrido con cantos inusuales. En los campos cercanos a cuerpos de agua también se avistan garzas blancas, halcones peregrinos y hasta cocodrilos en áreas delimitadas.

Esta biodiversidad hace del golf un acto de contemplación. Aquí, cada golpe es compartido con la vida silvestre, en un pacto silencioso entre el swing y la selva.