Cuando el 19º hoyo es una mesa memorable
En la Península de Yucatán, el golf ha dejado de ser una actividad aislada para convertirse en una experiencia integral. Y una de sus vertientes más sofisticadas es el maridaje entre el juego y la gastronomía de alto nivel.
Campos con cocina de autor
Clubes como Mayakoba El Camaleón o PGA Riviera Maya han integrado a chefs de renombre en sus instalaciones, creando menús que rivalizan con los de restaurantes cinco estrellas. Desde ceviches de camarón azul hasta tacos de lechón confitado con salsa de chile habanero tatemado, los sabores yucatecos adquieren una nueva dimensión después de una ronda intensa.
Eventos temáticos y cenas post-juego
Muchos torneos finalizan con cenas maridaje o experiencias gastronómicas al aire libre. En Iberostar Playa Paraíso, por ejemplo, se celebran eventos donde cada hoyo está asociado con una estación de tapas y vinos de autor. Al final del recorrido, los jugadores se reúnen en mesas comunales bajo palapas o terrazas iluminadas, donde los chefs explican los ingredientes locales utilizados y se sirven cocteles de temporada.
La cultura del “après-golf”
El llamado “después del golf” es cada vez más importante. Y en la Riviera Maya, se convierte en una celebración sensorial donde el mar, el manglar y la buena mesa se encuentran. Es la transición perfecta del esfuerzo físico a la recompensa hedonista.
Aquí, cada ronda merece un brindis. Y cada platillo, una historia.